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sábado, 22 de febrero de 2014

Izmir, Efeso, ¡Asía!

   Escrito el 10/Octubre/2013 desde Esmirna (Turquía)

   ¡Asia! Hoy cambiamos de continente pero seguimos en Turquía. Toca Izmir, Esmirna. Al llegar a puerto a media mañana desayunamos con calma y fuimos a ver como atracaba el barco y al igual que cuando se va también mola mucho.

   Bajamos y arrancamos con la excursión. Lo primero que visitamos fue Efeso, en donde está la casa de La Virgen María, donde, supuestamente, vivió después de la crucifixión de Cristo. Cada uno libre de creer o no en eso. Yo en esas cosas de creencias no voy a entrar. Como estaba a una hora de camino la guía fue todo el rato habla que habla pero no se le entendía nada, para enterarte de algo tenias que estar muy muy atento. Pero ella hablaba y se reía, claro que si mujer. En donde era la casa tienen un templo y bueno la verdad es que es un sitio de esos bonitos de ver, creas o no. Pasamos a dentro de la casa, encendimos unas velas y salimos. Al salir había unas monjas repartiendo unas medallas de la Virgen. Lo que más me llamó la atención es que ellas no querían dinero, o limosna, ni por entrar, ni por las velas, ni por las medallas ni por el agua bendita ni por nada. Eso me llamó mucho la atención porque es sabido por todos de que en las iglesias te piden limosna por todo. Luego pusimos nuestro deseo en el muro de los deseos, que también era algo digno de ver. Es un muro en donde la gente escribe sus deseos en un papel, los enrollan y los atan allí y tiene muchísimos, es muy bonito, luego lo pondré en las fotos.

   Hoy es un día de esos de sol en los que caminar al sol, valga la redundancia, no es muy agradable. Pero la siguiente visita en nuestro camino eran las ruinas de Efeso. Son las ruinas de una civilización romana en Turquía, pero no tienen nada que ver con Pompeya, ya veréis ya. Al entrar lo único que ves es una explanada con cuatro piedras allí mal colocadas y piensas: "Menuda mierda nos traen aquí a ver, no saben que hacer para entretenernos." Entonces vas siguiendo a la guía que te esta contando la historia hasta que en un momento dado, allá abajo ves unos tremendos edificios, unas estatuas increíbles y te quedas totalmente alucinado. No tiene nada que ver con Pompeya, este era un pueblo de gente rica y poderosa. La verdad es que encontrarte todo eso en un sitio que no te lo esperabas para nada es una pasada.

   Pero sin duda lo más divertido (modo irónico ON) fue a la hora de coger el autobús pues faltaba una persona. Faltaba una persona y no aparecía, no sabíamos que hacer. Un follón... Al final en vez de ir para la salida fue para la entrada y tuvo que venir en taxi porque aun había una tirada. Total que entre pitos y flautas cuando arrancamos eran las 17:30, el barco salía a las 18:30 y teníamos una hora de camino y atravesar la cuidad en plena hora punta para llegar al puerto. La guía por el camino se reía de los nervios, nosotros el que más y es que menos cagado de miedo. En Turquía sin el pasaporte y teniendo que ir para Grecia para coger el barco al día siguiente. Llegamos Esmirna muy justos de tiempo y aun teníamos que atravesarla y llegar al puerto. En medio de la cuidad una chica puso su coche en medio de la carretera y no nos dejaba pasar. El cristo que le montamos es todavía memorable. Total que llegamos al barco por los muy pelos y porque otra excursión del barco se había retrasado. Subimos nosotros y el otro grupo y ya recogieron la escalerilla.

   Tras la cena nos sentamos afuera a ver la puesta del sol mientras el barco se alejaba de la cuidad y la verdad es que se estaba muy bien y las vistas eran preciosas.  Ahora estamos en el camarote y vamos a dormir ya, pero no sin antes leer un poco del libro que estoy leyendo. Hoy estamos muy cansados que caminar toda la tarde al sol no es muy agradable. Buenas noches.


martes, 18 de febrero de 2014

Estambul... una ciudad, dos continentes

   Escrito el 9/Octubre/2013 desde Estambul (Turquía)

   Estambul es eso, una ciudad que forma parte de dos continentes. Europa y Asia.

   Hoy llegamos a Estambul y la verdad es que esta excursión tiene mucho que comentar y contar. Vamos por partes. Nada más salir del barco tienes una avalancha de turcos intentando venderte cualquier cosa y que no entienden un no hasta que les hablas mal y te insultan. La segunda impresión que tengo es que aquí lo único que se ve por la calle son cochazos buenos y caros. Todos impolutos y brillantes, hasta los autobuses.

   Lo primero que visitamos es la Mezquita Azul en donde hay que entrar descalzos y las mujeres con la cabeza tapada. Dentro la verdad es que es una pasada. Lo que más me llamó la atención fueron las lamparas. Pero aquí ya empezó la odisea con el guía, que tiene cojones la cosa, hablando mal, pero ya os comento poco a poco porque desde luego... Cuando estábamos en el autobús nos dijo que eran todos terroristas y en la Mezquita Azul por poco nos pone a todos allí a rezar. Pero a pesar de las meteduras de pata del guía la mezquita es preciosa.

   Luego visitamos Santa Sofia que queda justo al lado. En el camino, que a pie son dos pasos, nos compramos unos típicos gorritos, no me acuerdo del nombre, y al pagar, os explico allí tienen las liras turcas pero aceptan euros, nosotros le pagamos en euros y el nos devolvía unas liras que son muy parecidas a las monedas de dos euros que valen muchísimo menos y así engañan a mucha gente, hay que fijarse mucho. Bueno, seguimos con Santa Sofía, en donde el guía, otra vez, nos timo antes de entrar y nos hizo pagar 3 euros por los típicos auriculares para escuchar al guía, porque según el eran obligatorios, y lo único que nos dijo fue: "los baños están allí" y "nos vemos aquí a la una". No nos explicó nada de nada. Santa Sofía era bonito pero para mi opinión está bastante descuidado y como no nos explicó nada de su historia pues no sé, ha sido muy confuso todo. Eso sí, al reunirnos la bronca de todos al guía ha sido monumental. Pero total que aun tenía más que decir.

   A regañadientes y después de la bronca nos llevó al Gran Bazar que me dejó maravillada pero que no pudimos ver muy bien porque 15 minutos no da tiempo a nada. El Gran Bazar es propio para perderse en el con calma y mirar todas las tiendecitas y maravillas que hay allí. Y luego nos dejó en el Mercado de las Especias que vimos por libre y con mucha más calma. La verdad es que mereció la pena, es precioso, lleno de gente, de colores, de olores, de cosas sorprendentes y muchas especies. Compramos té de granada que estaba muy rico, una caja de delicias turcas y varias especies diferentes. También probamos unos dulces típicos que eran como una especie de churros pero con miel, una cosa rara pero estaban bien ricos. Nos ha encantado el Mercado de las Especies, algo digno de ver y de disfrutar.

   Como para volver al barco teníamos que hacerlo por nuestra cuenta lo hicimos dando un bonito paseo en donde nos encontramos varios bonitos bares en donde beber té y fumar cachimba, tenderos vendiendo recuerdos un tanto extraños como la Torre Eiffel y lo que más nos gustó fue el Puente Gálata sobre el Cuerno del Oro. Es un puente muy curioso pues consta de dos partes, en la de abajo está llena de restaurantes y bares y por encima es por donde pasan los coches y hay miles y miles de pescadores. Este puente es cuanto menos curioso. Lo que también nos pasó al llegar justo al puerto es esa avalancha de turcos que quieren venderte de todo y no aceptan un no por respuesta, son cansinos.

   Lo que no nos ha gustado nada de nada es eso de regatear. Nosotros al tener un negocio y vender cara al público no nos gusta que nos regateen porque ponemos el precio que consideramos y pesamos bien y somos legales. Si no te gusta compras y si no pues ya sabes pero no nos gustan nada los regateos. Sería muy fácil bajar los precios y por ejemplo peso 100 gramos más. No sé si me explico. A nosotros lo de regatear nos sienta realmente mal y es algo que no nos gustó de estos sitios, que tienes que regatear a todo cristo.

   Al llegar al barco lo vimos salir del puerto como siempre, es algo bastante bonito de ver la verdad, con una puesta de sol preciosa. Luego al espectáculo que era un musical o algo así  y a cenar. Tras dar unos paseos por el barco y tomar algo nos vamos para cama ya, buenas noches.

   Mezquita Azul, Santa Sofía y Gran Bazar
 

   Mercado de las Especias

   Mercado de las Especias, Puente Gálata y atardecer